Pilotar drones, accidentes, y seguros

A pesar de lo que marcas como DJI y Parrot han querido hacernos ver con sus drones de fácil adquisición en establecimientos públicos, pilotarlos no es cosa de niños.

Un drone no es un juguete, y pilotarlo no es un juego.

Son muchas las personas las que actualmente están accediendo a este tipo de tecnologías, creyendo que no son más que un juguete que apenas pueda causar daños. ERROR.

Los drones son aparatos que si bien no tienen por qué fallar, fallan y si este error, ya sea mecánico o del piloto ocurre puede causar grandes daños si nuestro drone cae en el lugar equivocado. Es por ello por lo que AESA (en España) se puso manos a la obra con la regulación de este sector, sobre todo para evitar todos los vuelos urbanos que tan indebidamente se realizan, muchos de ellos en la furtividad de la noche ¿quién no ha visto un drone este verano volando por la noche?

La forma más segura de pilotar este tipo de aparatos es en grandes descampados, o en el campo mismamente, estoy seguro de que por vuestra zona hay paisajes dignos de admirar a vista de pájaro y fuera de urbanizaciones pobladas, donde el mayor daño que podáis causar ante un accidente sea el económico (y sentimental) de haber destrozado vuestro aparato.

Además, no vendría mal que tuvierais contratado un seguro de responsabilidad civil que os cubriera en el caso de tener un accidente en alguno de los supuestos que el seguro recoge.

No queráis veros en situaciones como estas: